El aluminio es un metal no ferroso que combina una gran rigidez mecánica con un peso ligero. Esto lo hace especialmente adecuado para muebles. Con un tratamiento adecuado, presenta una buena resistencia a la corrosión. Mediante el recubrimiento en polvo del aluminio, esta resistencia a la corrosión puede incluso mejorarse. Tras un pretratamiento químico, se aplica estáticamente un polvo epoxi y se hornea.
El aluminio con recubrimiento en polvo es altamente resistente a la intemperie y ligero, lo que lo hace perfecto para uso en exteriores. El aluminio reacciona con el oxígeno del aire para formar una capa de óxido que, aunque extremadamente fina, proporciona una excelente protección contra la corrosión. Es importante destacar que la capa de óxido se autorrepara si se daña.
Nuestra gama de muebles cuenta con una robusta estructura de tubo de aluminio de 1,8 mm, soldada y reforzada con alta densidad, lo que proporciona mayor resistencia y durabilidad. El aluminio es totalmente tóxico.
